2 abr 2014

Una niña y su gato

En estas fotografías podemos ver la estrecha relación entre esta niña, de nombre Catalina, y su gato, un excelente ejemplar de British Shorthair.

Las fotos han sido tomadas durante los últimos años por la madre de Catalina, la fotógrafa rusa Andy Prokh, que ha conseguido reflejar con precisión y magia la amistad entre su hija y el animal.

Cubadebate ofrece a sus seguidores algunas de las instantáneas de este originalísimo, y algo onírico, álbum familiar.

(Tomado de ALLPE Medio Ambiente Blog Medioambiente.org)






























31 mar 2014

100 frases de Octavio Paz para celebrar 100 años de poemas, ensayos y más



Para celebrar 100 años del nacimiento de Octavio Paz, te presentamos 100 frases que describen la vida del escritor mexicano, desde su infancia, sus amores, y su curiosidad por la chingada y la "inmortalidad" que le dieron el premio Nobel de literatura.

La familia

1. Mis palabras, al hablar de la casa, se agrietan. Cuartos y cuartos habitados sólo por sus fantasmas, sólo por el rencor de los mayores habitados. Familias, criaderos de alacranes: como a los perros dan con la pitanza vidrio molido, nos alimentan con sus odios y la ambición dudosa de ser alguien. (Poema Pasado en claro)

2. En Mixcoac, pueblo de labios quemados, sólo la higuera señalaba los cambios del año. La higuera, seis meses vestida de un sonoro vestido verde y los otros seis carbonizada ruina del sol de verano. (en el poema La higuera incluído en Águila o sol, Paz hace referencia al pueblo donde vivió su niñez en la Ciudad de México)

3. Mi madre, niña de mil años, madre del mundo, huérfana de mí, abnegada, feroz, obtusa, providente, jilguera, perra, hormiga, jabalina, carta de amor con faltas de lenguaje, mi madre: pan que yo cortaba con su propio cuchillo cada día. (Poema Pasado en claro)

4. Del vómito a la sed, atado al potro del alcohol, mi padre iba y venía entre las llamas. Por los durmientes y los rieles de una estación de moscas y de polvo una tarde juntamos sus pedazos. (Entre los recuerdos que plasma Paz en Pasado en claro no podía faltar la muerte de su padre quien sufría de alcoholismo)

5. Mi abuelo, al tomar el café, me habla de Juárez y de Porfirio, los zuavos y los plateados. Y el mantel olía a pólvora. Mi padre, al tomar la copa, me habla de Zapata y de Villa, Soto y Gama y los Flores Magón. Y el mantel olía a pólvora. (Poema Interminencia del oeste. Octavio Paz era nieto de Irineo Paz, periodista muy cercano al gobierno de Porfirio Díaz)

La escencia del mexicano en Paz

En 1950, Octavio Paz publicó su ensayo El laberinto de la soledad en el que se adentra al pensamiento y la identidad del mexicano, y que a través de los años continúa siendo un referente en las obras del escritor: 

6. Un poeta me dijo algo muy divertido: que yo había escrito una elegante mentada de madre contra los mexicanos (en Vuelta a El laberinto de la soledad).

7. Nuestro culto a la muerte es culto a la vida, del mismo modo que el amor que es hambre de vida es anhelo de muerte.

8. El mexicano puede doblarse, humillarse, "agacharse" pero no "rajarse", esto es, permitir que el mundo exterior penetre en su intimidad.

9. Su inferioridad (de la mujer mexicana) es constitucional y radica en su sexo, en su "rajada", herida que jamás cicatriza.

10. La imagen del padre se bifurca en la dualidad de patriarca y de macho. El patriarca protege, es bueno, poderoso, sabio. El macho es el hombre terrible, el chingón, el padre que se ha ido, que ha abandonado a la mujer e hijos. La imagen de la autoridad mexicana se inspira en estos dos extremos: el Señor Presidente y el Caudillo.

11.
 Toda la historia de México desde la Conquista hasta la Revolución puede verse como una búsqueda de nosotros mismos, deformados o enmascarados, con instituciones extrañas y de una forma que nos exprese.

12. La mexicanidad es una manera de no ser nosotros mismos, una reiterada manera de ser y vivir otra cosa.

13. La muerte mexicana es el espejo de la vida de los mexicanos. Ante ambas el mexicano se cierra, las ignora.

14. Los campesinos son cultos aunque sean analfabetos. Tienen un pasado, una tradición, unas imágenes (en Vuelta a El laberinto de la soledad).

15. En México el poder es más codiciado que la riqueza. Si es usted millonario, le será difícil —casi imposible— pasar de los negocios a la política. En cambio puede usted pasar de la política a los negocios.

16. Viejo o adolescente, criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro y máscara la sonrisa. 

17. La resignación es una de nuestras virtudes populares. Más que el brillo de la victoria nos conmueve la entereza ante la adversidad.

18. El cristianismo condena al mundo; el indio sólo concibe la salvación personal como parte de la del Cosmos y de la sociedad.

Sobre la chingada…

19. ¡Viva México, hijos de la Chingada! Verdadero grito de guerra, cargado de una electricidad particular, esta frase es un reto y una afirmación, un disparo dirigido contra un enemigo imaginario, y una explosión en el aire.

20. El que chinga jamás lo hace con el consentimiento de la chingada.

21. Es un verbo masculino, activo, cruel: pica, hiere, desgarra, mancha … lo chingado es lo pasivo, lo inerte, lo abierto.

22. Para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o de ser chingado.

23. El Macho es el gran Chingón. Una palabra resume la agresividad, impasibilidad, invulnerabilidad, uso descarnado de la violencia…

Un poeta

24. Insiste, vencedora/ porque tan sólo existo porque existes, / y mi boca y mi lengua  se formaron / para decir tan sólo tu existencia. (Un poema de Paz dedicado a La poesía)

25. Antes sólo la muerte me había parecido tan rotunda tan totalmente ella misma, quizá porque en lo que llamamos vida hay siempre trozos y partículas de no-vida (en el poema Trabajos del poeta de Águila o sol)

26. La nube preñada de palabras viene dócil y sombría, a suspenderse sobre mi cabeza, balanceándose, mugiendo como un animal herido.

27. Lo más fácil es escribir una palabra. A veces los fragmentos siguen viviendo con vida frenética, feroz, monosilábica.

28. Vómito de palabras, purgación del idioma infecto, comido y recomido por unos dientes cariados, basca donde nadan trozos de todos los alimentos que nos dieron en la escuela y de todos los que, solos o en compañía, hemos masticado desde hace siglos.

29. Abolida la distancia entre el hombre y la cosa, nombrar es crear, e imaginar, nacer (en Un poeta de Águila o sol)

30. En las aguas heladas del cálculo egoísta, eso es la sociedad, por eso el amor y la poesía son marginales (en Vuelta a El laberinto de la soledad).

31. El escritor debe soportar la soledad, saberse un ser marginal. Que los escritores seamos marginales es más una condenación que una bendición.

32. Para mí la poesía y el pensamiento son un sistema de vasos comunicantes. La fuente de ambos es mi vida; escribo sobre lo que he vivido y vivo (en La llama doble).

33. La poesía nos hace tocar lo impalpable y escuchar la marea del silencio cubriendo un paisaje devastado por el insomnio (en La llama doble).

34. La relación entre erotismo y poesía es tal que puede decirse, sin afectación, que el primero es una poética corporal y que la segunda es una erótica verbal.

35. Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro.

36. Escribí poemas, no poesía, porque se puede discutir interminablemente sobre la segunda mientras que no es difícil convenir en el significado de la palabra poema: un objeto hecho de palabras, destinado a contener y secretar una substancia impalpable, reacia a las definiciones, llamada poesía (en La otra voz).

37. El acto mediante el cual el hombre se funda y revela a sí mismo es la poesía (en El arco y la lira).

38. La concepción de la poesía como magia implica una estética activa; quiero decir que el arte deja de ser exclusivamente representación y contemplación: también es intervención sobre la realidad. Si el arte es un espejo del mundo, ese espejo es mágico: lo cambia (en La casa de la presencia).

39. El árido mundo actual, el infierno circular, es el espejo del hombre cercenado de su facultad poetizante. Se ha cerrado todo contacto con esos vastos territorios de la realidad que se rehúsan a la medida y a la cantidad, con todo aquello que es cualidad pura, irreductible a género y especie: la substancia misma de la vida (en El arco y la lira).

40. El hombre quiere ser uno con sus creaciones, reunirse consigo mismo y con sus semejantes: ser el mundo sin cesar de ser él mismo. Nuestra poesía es conciencia de la separación y tentativa por reunir lo que fue separado.

41. La recitación poética es una fiesta: una comunión. Y lo que se reparte y recrea en ella es la imagen (El arco y la lira).

42. El poeta, el escritor, es el olmo que sí da peras (escribió Paz en el ensayo sobre Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe).

43. Un autor no leído es un autor víctima de la peor censura: la de la indiferencia. Es una censura más efectiva que la del índice eclesiástico.

44. Golpean mis pechos tus fantasmas, despiertas a mi tacto, hielas mi frente, abres mis ojos (La poesía)

Un hombre político… y el partido único

45. Lo que a mí me parece inaceptable es que un escritor o un intelectual se someta a un partido o a una iglesia (en Vuelta a El laberinto de la soledad).

46. (En México bajo el régimen del PRI) Ha habido violencia estatal y violencia popular, pero nada parecido al terrorismo ideológico del nazismo y el bolchevismo.

47. Los presidentes mexicanos son dictadores constitucionales, no caudillos.

48. Las revoluciones son las encarnaciones modernas del mito del regreso a la edad de oro.

49. El progreso ha poblado la historia de las maravillas y los monstruos de la técnica pero ha deshabitado la vida de los hombres. Nos ha dado más cosas, no más ser (en Postdata de El laberinto de la soledad).

50. Ni el temple del pueblo mexicano es revolucionario ni lo son las condiciones históricas del país. Nadie quiere una revolución sino una reforma: acabar con el régimen de excepción iniciado por el PNR hace 40 años. (en Vuelta a El laberinto de la soledad)

51. Una reacción exagerada o excesiva delata, en cualquier organismo vivo, miedo e inseguridad; y la esclerosis no sólo es signo de vejez sino de incapacidad para cambiar (escribe Paz sobre la matanza de estudiantes en Tlatelolco ordenada por el gobierno mexicano en 1968 en Postdata de El laberinto de la soledad).

52. La enajenación consiste, fundamentalmente, en ser otro dentro de uno mismo. Esa enajenaciones el fondo de la naturaleza humana y no de la sociedad de clases. (en La vuelta a El laberinto de la soledad Octavio Paz reitera su posición lejana a la ideologías como el marxismo)

53. Nadie puede entender a México si omite al PRI.

54. Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio.

55. Ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados.

56. La arquitectura es el testigo insobornable de una sociedad… las pirámides y templos mesoamericanos; las iglesias, conventos y palacios novohispanos; la chabacana y pesada arquitectura —megalomanía estatal y espíritu de lucro de la burguesía mexicana— del siglo XX.

57. Una sociedad sin imágenes es una sociedad puritana. Una sociedad opresora del cuerpo y de la imaginación.

58. Nuestro irreflexivo culto al progreso y los avances mismos de nuestra lucha por dominar a la naturaleza se han convertido en una carrera suicida (Aseguró el poeta mexicano al recibir el Premio Nobel de Literatura en 1990).

59. Defender a la naturaleza es defender a los hombres.

Un Octavio Paz "cósmico" que habla de la muerte y el tiempo

60. Prometo ser breve —aunque desde que el tiempo es elástico, me temo que van a escucharme por unos 180 muy largos segundos. (La figura del tiempo no podía quedar fuera del discuroso de Paz al recibir el Nobel de Literatura)

61. Al cabo de tantos años de vivir… aunque siento que no he vivido nunca, que he sido vivido por el tiempo, ese tiempo desdeñoso e implacable que jamás se ha detenido, que jamás me ha hecho una seña, que siempre me ha ignorado (en poema Antes de dormir de Águila o sol).

62. Así yo: no tengo nada que decirle al tiempo. Y él tampoco tiene nada que decirme.

63. La definición del hombre como un ser que trabaja debe cambiarse por la del hombre como un ser que desea (en Postdata de El laberinto de la soledad).

64. El sentimiento de soledad, nostalgia de un cuerpo del que fuimos arrancados, es nostalgia de espacio … ese espacio no es otro que el centro del mundo, el "ombligo" del universo. (El laberinto de la soledad)

65. Mejor ser lapidado en las plazas que dar vuelta a la noria que exprime la sustancia de la vida, cambia la eternidad en horas huecas, los minutos en cárceles, el tiempo en monedas de cobre y mierda abstracta (en poema Piedra del Sol).

66. Puerta del ser: abre tu ser, despierta/aprende a ser también, labra tu cara/trabaja tus facciones, ten un rostro/para mirar mi rostro y que te mire/para mirar la vida hasta la muerte. (en Piedra del Sol)

67. Dios existe. Y si no existe debería existir. Existe en cada uno de nosotros, como aspiración, como necesidad y, también como último fondo, intocable de nuestro ser.

68. La muerte es un espejo que refleja las vanas gesticulaciones de la vida. Toda esa abigarrada confusión de actos, omisiones, arrepentimientos y tentativas —obras y sobras— que es cada vida, encuentran en la muerte, ya que no sentido o explicación, fin. (El Laberinto de la soledad)

69. Los bichos de la tierra, entre las piedras, bajo la luz idéntica, eran piedras (en poema El pájaro).

70. La manifestación más pura e inmediata del tiempo es el ahora. El tiempo es lo que está pasando: la actualidad. (Paz sobre los simbolistas en Cuadrivio)

71. Perder nuestro nombre es como perder nuestra sombra; ser sólo nuestro nombre es reducirnos a ser sombra.

72. Es grande el cielo/y arriba siembran mundos/Imperturbable/prosigue en tanta noche/el grillo berbiquí (el poema que el escritor mexicano leyó en su discurso de recepción del Nobel en 1990).

73. El mito es un pasado que también es un futuro. Pues la región temporal en donde acaecen los mitos no es el ayer irreparable y finito de todo acto humano, sino un pasado cargado de posibilidades, susceptible de actualizarse (en El arco y la lira).

74. Cola de pavo real el universo entero/miríadas de ojos/en otros ojos reflejados/modulaciones reverberaciones de un ojo único/un solitario sol oculto/tras su manto de transparencias/su marea de maravillas. (Vrindaban, un poema lleno de elementos de la India donde Paz fue embajador de México en la década de 1960)

75. El hombre no es solamente fruto de la historia y de las fuerzas que la mueven … El hombre, me parece, no está en la historia: es historia (El laberinto de la soledad)

76. Todo es presencia, todos los siglos son este presente (el lema que se lee en la moneda conmemorativa que el gobierno mexicano emitió en 2010 en honor a Octavio Paz)

77. El hombre es un desterrado del fluir cósmico y de sí mismo (en El arco y la lira).

78. La memoria no es lo que recordamos, sino lo que nos recuerda. La memoria es un presente que nunca acaba de pasar.

79. El Nobel no es un pasaporte a la inmortalidad. La relativa inmortalidad de las obras literarias y artísticas la da la calidad (las palabras de Paz cuando supo que había ganado el premio Nobel de literatura en 1990)

El sexo, el amor y el erotismo

80. Mis primeros poemas fueron poemas de amor y desde entonces este tema aparece constantemente en mi poesía (entre sus últimas obras, Octavio Paz dedicó un ensayo sobre el amor con La llama doble)

81. El homosexualismo masculino es tolerado, a condición de que se trate de una violación del agente pasivo (la violencia en la sexualidad del mexicano es otro de los puntos que el poeta toca en El laberinto de la soledad).

82. Yo creo que la actitud del creador frente al lenguaje debe ser la actitud del enamorado. Una actitud de fidelidad, y, al mismo tiempo, de falta de respeto al objeto amado. Veneración y transgresión (en Vuelta a "El laberinto de la soledad").

83. Los dos se desnudaron y se besaron/porque las desnudeces enlazadas/saltan el tiempo y son invulnerables/nada las toca, vuelven al principio (en Piedra del Sol).

84. Voy por tu cuerpo como por el mundo/tu vientre es una plaza soleada/tus pechos dos iglesias donde oficia/la sangre sus misterios paralelos.

85. El mundo nace cuando dos se besan

86. (El amor) no es un remedio físico, no es una vacuna: es un paradigma, un ideal de vida fundado en la libertad y en la entrega (Paz veía al amor como la cura a una pandemia como el sida en La llama doble).

87. Aunque el amor sigue siendo el tema de los poetas y novelistas del siglo XX, está herido en su centro: la noción de persona.

88. Para reinventar al amor como pedía el poeta, tenemos que inventar de otra vez al hombre.

89. El amor es una de las respuestas que el hombre ha inventado para mirar de frente a la muerte.

90. (El amor) No nos regala la eternidad sino la vivacidad, ese minuto en el que se entreabren las puertas del tiempo y del espacio: aquí es allá y ahora es siempre.

91. El erotismo es un ritmo: uno de sus acordes es separación, el otro es regreso, vuelta a la naturaleza reconciliada.

92. El sexo es la raíz, el erotismo es el tallo, el amor es la flor. ¿Y el fruto? Los frutos del amor son intangibles. Éste es uno de sus enigmas.

93. El estratega desea alcanzar la victoria, el poeta componer un himno de insuperable belleza, el ceramista fabricar ánforas perfectas, el comerciante acumular bienes y dinero. ¿Y qué desea el amante? Busca la belleza, la hermosura humana.  

94. El amor nace de un flechazo; la amistad del intercambio frecuente y prolongado. El amor es instantáneo; la amistad requiere tiempo.

95. En todo encuentro erótico hay un personaje invisible y siempre activo: la imaginación.

…Y sus amores

96. El pájaro caído/entre la calle Montalambert y la de Bac/es una muchacha/detenida/sobre un precipicio de miradas (en el poema Viento entero, Paz rememora el momento en que conoció a su esposa Marie José Tramini en estas calles parisinas).

97. El temor que nos sobrecoge es un temblor sagrado. Un hombre ama a una mujer y la besa: de ese beso nace el mundo (antes de conocer a Tramini, el poeta mexicano estuvo enamorado de la escritora Elena Garro a quien dedicaba estas palabras que después formaron parte de Piedra del Sol).

Sus contemporáneos

98. (Alfonso) Reyes fue fiel al lenguaje y en este aspecto fue admirable. Claro que el hombre tuvo debilidades morales. Quizá fue demasiado obsequioso con los poderosos.

99.El arte público de México es un arte estatal, hinchado como un atleta de circo.

100. Musito el nombre de Pablo Neruda y me digo: lo admiraste, lo quisiste y lo combatiste. Fue tu enemigo más querido (Neruda y Paz se conocieron durante la Guerra Civil española, aunque después por cuestiones ideológicas se distanciaron).

Fuente http://mexico.cnn.com/entretenimiento/2014/03/31/100-frases-de-octavio-paz-para-celebrar-100-anos-de-poemas-ensayos-y-mas

29 mar 2014

LA MELANCOLÍA HECHA MÚSICA DAMIEN RICE


Damien Rice nació en Celbridge, población irlandesa del condado de Kildare, en 1970, y se puede afirmar sin vacilación que su nombre es sinónimo de melancolía. Si consultamos la definición que da el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua para la palabra melancolía, en su primera acepción, leeremos lo siguiente:

1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.

En realidad, estas palabras, como cualesquiera otras que se pusiese en su lugar, son muy vagas para dar a entender lo que significa la melancolía cuando se las compara con una canción del compositor irlandés. Una imagen no siempre vale más que mil palabras, pero una nota musical bien puede valerlas.

En esta sociedad pacata en donde se venera lo políticamente correcto, muchas son las voces que proclaman que en la alegría reside la belleza,  La bella y talentosa Lisa Hannigan es la segunda voz de Damien Rice.pero no nos engañemos, la única música que merece llamarse música es triste por definición; como todo lo que es bello, por otra parte.

Damien Rice empezó tocando en la banda de rock Juniper, pero cuando se disponía a grabar su primer álbum abandonó el grupo por desavenencias con el resto de componentes, motivadas al parecer por el rumbo comercial que estaba tomando.



A su regreso a Dublín luego de esa larga peregrinación por el continente, Damien pudo grabar su primer disco, al que bautizó con un título lacónico: ‘0’. Para ello se formó un grupo de colaboradores, entre los que destaca por derecho propio Lisa Hannigan, segunda voz y ocasional guitarrista. Los otros miembros del grupo son Vyvienne Long, celista; Tom Osander, percusionista; y Shane Fitzsimons, bajista.

Visto ahora, uno no puede dejar de pensar qué pérdida tan grande habría representado para la música que un disco como éste no hubiese visto la luz. De los diez temas de que se compone, no hay uno solo del que se pueda decir que está de relleno o que es prescindible. Todos, absolutamente todos, son preciosos y conmovedores, aunque claro, siempre se puede señalar alguno que te deja literalmente sin aliento. La fuerza estremecedora de Rice se eleva majestuosa en canciones como ‘Delicate’, oída en series de televisión punteras como ‘House’ y ‘Perdidos’, y ‘Cannonball’, usada en ‘The Orange County’.




La integración de la voz de Rice con la guitarra acústica y los arreglos de cuerda es perfecta, hasta el punto de que no se echa en falta ningún otro instrumento. En su estilo minimalista encuentra su gran poder de evocación, y es que cuando hay talento pocos medios se necesitan para tocar la fibra sensible. Puede lograrlo incluso con un sonido tan simple como el tintineo de unas copas en un brindis, como en ‘Cheers Darling’, otra de mis canciones preferidas. La voz de Damien Rice es tan sugerente y tan rica en matices que ella sola se bastaría para justificar un disco o una actuación en directo. Sabe modular la voz como una suave caricia, aunque a veces se permite, a medida que se acerca el final, explosiones de rabia, como un vendaval de dolores inconsolables que desgarran la serenidad de los primeros acordes. En este sentido, sólo tiene un pariente cercano en la figura de Thom Yorke, líder y cantante Radiohead, otro ilustre embajador de la melancolía hecha música -¿o de la música hecha melancolía?-. No es casual que Damien Rice hiciera una versión del ‘Creep’ de Radiohead, un clásico que se acomoda muy bien a las características de sus cuerdas vocales.

‘Cold Water’ es uno de los temas más tristes del conjunto. Como si se tratara de una plegaria o súplica a Dios, en él se invitan, se entrecruzan y se superponen las voces tenues de Damien Rice y Lisa Hannigan, que van aumentando poco a poco de intensidad, hasta acabar en un susurro. Lisa también hace la introducción de ‘I Remember’, en tono lánguido y etéreo, dándole paso a Damien, quien imprime a la canción una fuerza rayana en la desesperación.Damien Rice, con su inseparable guitarra acústica.

La última pista de ‘0’, ‘Eskimo’, tiene dos tracks ocultos, que no conviene pasar por alto, en especial por lo que se refiere al primero de ellos (el segundo es una canción tradicional navideña cantada por Lisa). Esta canción, ‘Eskimo’, tiene un tono operístico que la distingue del resto de melodías. Es más orquestal y se sale de la línea minimalista imperante en todo el álbum, pero es igualmente emotiva.


A finales de 2006 salió a la venta el esperado nuevo disco de Damien Rice, titulado ‘9’, como una continuación numérica del anterior álbum en línea descendente, y una continuación también instrumental de su predecesor, pero ascendente. Aunque sería muy osado por mi parte decir que ‘9’ es superior en calidad a ‘0’, lo que sí puedo asegurar sin asomo de duda es que, con los mismos ingredientes con los que convenció en su debut, Rice ha sabido combinarlos para obtener una fórmula ligeramente distinta, pero igual de deleitable.

Lo primero que se echa de ver en ‘9’ es la abrumadora presencia del piano en muchas de sus composiciones. Sirva como ejemplo el tema inicial, ‘9 Crimes’, en el que Damien Rice y Lisa Hannigan vuelven a enlazar sus voces en un cálido abrazo. Más notoriedad tiene aún en ‘Accidental Babies’, pieza compuesta sólo para piano, con la voz de Damien más flébil que nunca.

La otra singularidad de ‘9’ es la inclusión de dos temas que sobresalen por su ímpetu y ferocidad, característica que les acerca al rock más puro. Se trata de ‘Me, My Yoke And I’ y ‘Rotless Tree’, canciones de estribillo pegadizo en las que la guitarra, acompañada de violines y violonchelos, se despega de su lacónica desnudez y suena contundente, al tiempo que la voz de Rice se hace más estentórea y convulsa de lo acostumbrado.

Empero, las canciones más sobresalientes de este álbum son ‘Animals Were Gone’ y, sobre todo, ‘Elephant’. La fórmula en ambas es la misma: unos primeros acordes en tono suave y rasgado, con los arreglos de cuerda subrayando la delicada voz de Damien y, en el primer caso, haciendo el coro Lisa Hannigan, para, ya al final, terminar en un in crescendo que alcanza la exultación con unos violines omnipresentes y estremecedores. ‘Elephant’ es, a mi entender, la canción más madura y representativa de la melancolía que destila Damien Rice -más incluso que ‘The Blower’s Daughter’- y, aunque no soy muy dado a otorgar importancia a las letras (siempre he considerado que la melodía es lo fundamental en una pieza musical, y que la letra es secundaria), en este caso quiero hacer una excepción, porque bien lo merece. Éstos son los primeros versos de ‘Elephant’:

La última canción del álbum, ‘Sleep Don’t Weep’, merece una mención aparte. Es apacible, triste y de una belleza adormecida, y en ella las voces de Damien y Lisa se funden con una ternura infinita. Consigue que te sientas transportado de amor.
Para finalizar con el repaso a su discografía, mencionaré una canción que Damien y Lisa grabaron con motivo de una campaña de derechos humanos para la liberación de la líder birmana Aung San Suu Kyi. La canción de marras se titula ‘Unplayed Piano’, y es una auténtica delicia. A quien le interese, puede ver el videoclip más abajo, cosa que recomiendo encarecidamente.



Por desgracia, parece ser que Damien Rice y Lisa Hannigan han decidido separarse y hacer carrera en solitario. Esperemos que esto no haga más pobre al primero, sino que nos enriquezca con doble ración de belleza.


FUENTE http://www.el-parnasillo.com/damienrice.htm


28 mar 2014

KAFKA EN LA ORILLA



He quemado todos los recuerdos -dice escogiendo las palabras despacio-. Todos se han convertido en humo y han desaparecido en el cielo. Así que algunas cosas no podré seguir recordándolas por mucho tiempo. Olvidaré. Algunas cosas, no todas. También a ti. Por eso quería hablar contigo lo antes posible, aunque sólo fuera unos instantes. Mientras mi mente todavía pueda recordar.
(...)
-Lo más importante de todo es que tienes que salir de aquí lo antes posible. Cruza el bosque, vete y vuelve a tu vida de antes. Porque la puerta de entrada no tardará en cerrarse. Prométeme que lo harás.
Sacudo la cabeza.
-Señora Saeki, usted no lo entiende. Yo no tengo mundo al que volver. A mí nadie me ha querido, nadie me ha necesitado en toda mi vida. Aparte de mí, jamás he tenido a nadie en quien confiar. La "vida de antes" de la que usted me habla para mí no tiene ningún sentido.
-A pesar de ello, debes volver.
-¿Aunque allí no tenga nada? ¿Aunque no haya nadie que desee que yo esté allí?
-No es así. Yo lo deseo. Yo deseo que tú estés allí.
-Pero usted no está allí. ¿No es cierto?
(...)
-Entonces, ¿qué quiere usted de mí una vez esté yo de vuelta?
-Quiero una sola cosa. Quiero que te acuerdes de mí. Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.
El silencio se abate entre nosotros. Un silencio profundo. Dentro de mi pecho crece una pregunta. Tan enorme que me obstruye la garganta y me corta la respiración. Pero consigo tragármela.
Le pregunto otra cosa:
-¿Tan importantes son los recuerdos?
-Depende. A veces no hay nada tan importante como los recuerdos.
-Pero usted ha quemado los suyos.
-Ya no me servían para nada.
(...)
-Adiós Kafka Tamura. Vuelve al lugar de donde has venido y continúa viviendo.
-Señora Saeki
-¿Qué?
-No le encuentro sentido a la vida.






"Avanzo por la orilla de mi conciencia. Las olas de mi conciencia rompen en la orilla y se retiran. Dejan unas letras escritas y, luego, inmediatamente llega la siguiente ola y las borra. Tengo que leer aquel texto a toda prisa, en el intervalo entre una ola y la siguiente. Pero no es fácil. Antes de que pueda acabar de leerlo, se abate la siguiente ola y lo borra. Y en mi conciencia sólo quedan unas palabras inconexas y enigmáticas."




"¿Por qué tenía que infligirme una herida tan profunda? Debe existir una razón de peso, una razón oculta, algo con una profunda significación.
(...)
-Pero ella me abandonó. Se fue y me dejó solo en el lugar erróneo. Y, al hacerlo, seguro que me infligió una herida profunda, un daño irreparable. Ahora lo sé. Si me quería de verdad. ¿cómo pudo hacerme algo así?
-Así han ido las cosas. Te han herido profundamente, te han hecho mucho daño. Eres digno de compasión, no te diré que no. Pero deberías pensar de este modo: aún estás a tiempo de recuperarte. Eres joven, eres fuerte. Tienes flexibilidad. Lograrás que cicatricen tus heridas, lograrás levantar la cabeza y seguir adelante. Pero ella ya no podrá. A ella no le quedará otra opción que la de ir diluyéndose. No se trata de quién es bueno y quién es malo. Tú eres quien tiene todas las ventajas reales. Es en eso en lo que debes pensar.
Permanezco en silencio.
- Escúchame. Eso sucedió hace mucho tiempo. Es algo irreversible. En aquel momento, ella no debió abandonarte y tú no debiste ser abandonado. Pero lo que ya ha sucedido es igual que un plato roto en mil pedazos. Por muy esforzadamente que lo intentes, ya no podrás devolverlo a su estado original. ¿No te parece?
(...)
-Escúchame. El corazón de tu madre estaba repleto de un miedo y de una ira espantosos. Igual que lo está el tuyo ahora. Por eso tuvo que abandonarte.
- ¿A pesar de quererme?
-En efecto. Tuvo que abandonarte a pesar de quererte. Lo que ahora debes hacer tú es tratar de comprender los sentimientos de tu amdre y aceptarlos. No heredarlos y repetirlos. Dicho de otro modo, lo que ahora debes hacer es perdonarla. Ya sé que no es fácil. Pero debes ahcerlo. Es tu única salvación. No hay otra.
(...)
Pienso. Debo comprenderlo, caeptarlo, antes de que sea demasiado tarde. Pero aún no puedo leer aquellas pequeñas letras dejadas en la orilla de mi conciencia. Porque, entre que una ola se retira de la playa y la siguiente se abate, el intervalo de tiempo es terriblemente breve.
(...)
¿Por qué querer mucho a alguien tiene que ser lo mismo que herirlo profundamente?




H. MURAKAMI

27 mar 2014

Por falta de palabras


Sobre encontrarse a la chica 100% perfecta una bella mañana de abril
Una bella mañana de abril, en una callecita lateral del elegante barrio de Harajuku en Tokio, me crucé con la chica 100% perfecta. 
A decir verdad, no era tan guapa. No sobresalía de ninguna manera. Su ropa no era nada especial. En la nuca su cabello tenía las marcas de recién haber despertado. Tampoco era joven –debía andar alrededor de los treinta, ni si quiera cerca de lo que comúnmente se considera una “chica”. Aún así, a quince metros sé que ella es la chica 100% perfecta para mí. Desde el momento que la vi algo retumbó en mi pecho y mi boca quedó seca como un desierto. 
Quizá tú tienes tu propio tipo de chica favorita: digamos, las de tobillos delgados, o grandes ojos, o delicados dedos, o sin tener una buena razón te enloquecen las chicas que se toman su tiempo en terminar su merienda. Yo tengo mis propias preferencias, por supuesto. A veces en un restaurante me descubro mirando a la chica de la mesa de junto porque me gusta la forma de su nariz. 
Pero nadie puede asegurar que su chica 100% perfecta corresponde a un tipo preconcebido. Por mucho que me gusten las narices, no puedo recordar la forma de la de ella –ni siquiera si tenía una. Todo lo que puedo recordar de forma segura es que no era una gran belleza. Extraño. 
-Ayer me crucé en la calle con la chica 100% perfecta –le digo a alguien. 
-¿Sí? –él dice- ¿Estaba guapa?
-No realmente.
-De tu tipo entonces.
-No lo sé. Me parece que no puedo recordar nada de ella, la forma de sus ojos o el tamaño de su pecho.
-Raro. -Sí. Raro.
-Bueno, como sea –me dice ya aburrido- ¿Qué hiciste? ¿Le hablaste? ¿La seguiste?
-Nah, sólo me crucé con ella en la calle.
Ella caminaba de este a oeste y yo de oeste a este. Era una bella mañana de abril.
Ojalá hubiera hablado con ella. Media hora sería suficiente: sólo para preguntarle acerca de ella misma, contarle algo acerca de mi, y –lo que realmente me gustaría hacer- explicarle las complejidades del destino que nos llevaron a cruzarnos uno con el otro en esa calle en Harajuku en una bella mañana de abril en 1981. 
Algo que seguro nos llenaría de tibios secretos, como un antiguo reloj construido cuando la paz reinaba en el mundo. 
Después de hablar, almorzaríamos en algún lugar, quizá veríamos una película de Woody Allen, parar en el bar de un hotel para unos cócteles. Con un poco de suerte, terminaríamos en la cama. 
La posibilidad toca en la puerta de mi corazón. 
Ahora la distancia entre nosotros es de apenas 15 metros. 
¿Cómo acercármele? ¿Qué debería decirle?
-Buenos días señorita, ¿podría compartir conmigo media hora para conversar? 
Ridículo. Sonaría como un vendedor de seguros. 
-Discúlpeme, ¿sabría usted si hay en el barrio alguna lavandería 24 horas?
No, simplemente ridículo. No cargo nada que lavar, ¿quién me compraría una línea como esa? 
Quizá simplemente sirva la verdad: Buenos días, tú eres la chica 100% perfecta para mi.
No, no se lo creería. Aunque lo dijera es posible que no quisiera hablar conmigo. Perdóname, podría decir, es posible que yo sea la chica 100% perfecta para ti, pero tú no eres el chico 100% perfecto para mí. Podría suceder, y de encontrarme en esa situación me rompería en mil pedazos, jamás me recuperaría del golpe, tengo treinta y dos años, y de eso se trata madurar. 
Pasamos frente a una florería. Un tibio airecito toca mi piel. La acera está húmeda y percibo el olor de las rosas. No puedo hablar con ella. Ella trae un suéter blanco y en su mano derecha estruja un sobre blanco con una sola estampilla. Así que ella le ha escrito una carta a alguien, a juzgar por su mirada adormecida quizá pasó toda la noche escribiendo. El sobre puede guardar todos sus secretos. 
Doy algunas zancadas y giro: ella se pierde en la multitud. 
Ahora, por supuesto, sé exactamente qué tendría que haberle dicho. Tendría que haber sido un largo discurso, pienso, demasiado tarde como para decirlo ahora. Se me ocurren las ideas cuando ya no son prácticas. 
Bueno, no importa, hubiera empezado “Érase una vez” y terminado con “Una historia triste, ¿no crees?” 
Érase una vez un muchacho y una muchacha. El muchacho tenía dieciocho y la muchacha dieciséis. Él no era notablemente apuesto y ella no era especialmente bella. Eran solamente un ordinario muchacho solitario y una ordinaria muchacha solitaria, como todo los demás. Pero ellos creían con todo su corazón que en algún lugar del mundo vivía el muchacho 100% perfecto y la muchacha 100% perfecta para ellos. Sí, creían en el milagro. Y ese milagro sucedió. 
Un día se encontraron en una esquina de la calle. 
-Esto es maravilloso –dijo él- Te he estado buscando toda mi vida. Puede que no creas esto, pero eres la chica 100% perfecta para mí. 
-Y tú –ella le respondió- eres el chico 100% perfecto para mi, exactamente como te he imaginado en cada detalle. Es como un sueño. 
Se sentaron en la banca de un parque, se tomaron de las manos y dijeron sus historias hora tras hora. Ya no estaban solos. Qué cosa maravillosa encontrar y ser encontrado por tu otro 100% perfecto. Un milagro, un milagro cósmico. 
Sin embargo, mientras se sentaron y hablaron una pequeña, pequeñísima astilla de duda echó raíces en sus corazones: ¿estaba bien si los sueños de uno se cumplen tan fácilmente? 
Y así, tras una pausa en su conversación, el chico le dijo a la chica: Vamos a probarnos, sólo una vez. Si realmente somos los amantes 100% perfectos, entonces alguna vez en algún lugar, nos volveremos a encontrar sin duda alguna y cuando eso suceda y sepamos que somos los 100% perfectos, nos casaremos ahí y entonces, ¿cómo ves?
-Sí –ella dijo- eso es exactamente lo que debemos hacer. 
Y así partieron, ella al este y él hacia el oeste.
Sin embargo, la prueba en que estuvieron de acuerdo era absolutamente innecesaria, nunca debieron someterse a ella porque en verdad eran el amante 100% perfecto el uno para el otro y era un milagro que se hubieran conocido. Pero era imposible para ellos saberlo, jóvenes como eran. Las frías, indiferentes olas del destino procederían a agitarlos sin piedad. 
Un invierno, ambos, el chico y la chica se enfermaron de influenza, y tras pasaron semanas entre la vida y la muerte, perdieron toda memoria de los años primeros. Cuando despertaron sus cabezas estaban vacías como la alcancía del joven D. H. Lawrence. 
Eran dos jóvenes brillantes y determinados, a través de esfuerzos continuos pudieron adquirir de nuevo el conocimiento y la sensación que los calificaba para volver como miembros hechos y derechos de la sociedad. Bendito el cielo, se convirtieron en ciudadanos modelo, sabían transbordar de una línea del subterráneo a otra, eran capaces de enviar una carta de entrega especial en la oficina de correos. De hecho, incluso experimentaron otra vez el amor, a veces el 75% o aún el 85% del amor. 
El tiempo pasó veloz y pronto el chico tuvo treinta y dos, la chica treinta
Una bella mañana de abril, en búsqueda de una taza de café para empezar el día, el chico caminaba de este a oeste, mientras que la chica lo hacía de oeste a este, ambos a lo largo de la callecita del barrio de Harajuku de Tokio. Pasaron uno al lado del otro justo en el centro de la calle. El débil destello de sus memorias perdidas brilló tenue y breve en sus corazones. Cada uno sintió retumbar su pecho. Y supieron: 
Ella es la chica 100% perfecta para mí.
Él es el chico 100% perfecto para mí.
Pero el resplandor de sus recuerdos era tan débil y sus pensamientos no tenían ya la claridad de hace catorce años. Sin una palabra, se pasaron de largo, uno al otro, desapareciendo en la multitud. Para siempre. 
Una historia triste, ¿no crees?
Sí, eso es, eso es lo que tendría que haberle dicho.

1 abr 2013

Feliz aniversario Milan Kundera

Feliz aniversario Milan Kundera, me resulta complicado hablar sobre tus obras, todas son tan especiales...
Difiero con algunas ideas mas otras las hago mías. Entiendo, trato de entenderte y vuelvo a no entenderte y llegue a la conclusión que solo sé te quiero.

Es conocido principalmente por la estupenda novela “La Insoportable Levedad Del Ser”, el autor checo Milan Kundera tiene otras obras de igual o mayor disfrute literario, por ejemplo este título satírico llamado “La Broma”.

“La Broma”
 novela publicada en el año 1967 con eje en el personaje antiheróico de Ludwik Jhan, escribe una sátira agridulce con toques de absurdo al totalitarismo ideológico y al pensamiento único que termina arruinando la personalidad del individuo y a la sociedad en su conjunto, convirtiéndole en un ser frustrado dentro de un espacio gris en donde no hay lugar para el humor, para una simple e inocua broma.




“La Insoportable Levedad Del Ser” 
Cuenta, básicamente y tras una divagación sobre el eterno retorno de Nietzsche, la interacción amorosa y sentimental entre cuatro personajes: Tomás, Teresa, Sabina y Franz. Bueno, si no se cuenta al perro de Teresa y Tomás, Karenin, cuya existencia repetitiva le sume en la felicidad que otros anhelan.




LA PRINCESA PALIDA

24 mar 2013

Pero, a fin de cuentas, ¿Quién puede decir lo que es mejor?.

No te reprimas por nadie y cuando la felicidad llame a tu puerta, aprovecha la ocasión y sé feliz. 

Haruki Murakami


https://www.facebook.com/princesapalida

12 ago 2012

'Al sur de la Frontera, al oeste del Sol'

'Al sur de la Frontera, al oeste del Sol' de Haruki Murakami  me cambió la vida. Y muchos de los que han leído alguna obra suya reconocen haber sufrido una influencia considerable tras la lectura. Aquí les dejo unos de los mejores fragmentos

'Al sur de la Frontera, al oeste del Sol'

 “Yo conocía un mundo que los demás ignoraban. Sólo  a mí me estaba permitido tener acceso a un jardín secreto. Para mí, escuchar a Liszt representaba acceder a un plano superior de la existencia humana… Conforme la iba escuchando surgía una espiral y, de esa espiral, surgía otra distinta. Y la segunda espiral se entrelazaba con una tercera. Y esas espirales, vistas con los ojos del presente, poseían una cualidad conceptual y abstracta”…

 “Ambos éramos seres incompletos, sentíamos que algo nuevo y todavía por aprender aparecía delante de nosotros para llenar nuestro vacío. Estábamos de pie ante una puerta cerrada, desconocida”…

 

“Este mundo es lo mismo que la película The Living Desert (*)… Si llueve, las plantas florecen; si no llueve se secan. Los insectos son devorados por las lagartijas; y las lagartijas, por los pájaros. Pero, en definitiva, todos acaban muriendo. Y, después de muertos, se secan. Cuando una generación muere, la sucede la siguiente. Pero, al final sólo queda el desierto. El desierto es lo único que vive de verdad”… / (*): “The Living Desert”:  Película producida por Walt Disney Studios en 1953. (N.de la T)/.-

 ”Abrió la puerta y se marchó… Seguía lloviendo. Shimamoto ya no estaba. Tal vez haya sido una ilusión- pensé. Permanecí allí de pie largo tiempo mirando cómo la lluvia caía sobre la calle… Quizás la lluvia tenga un poder hipnótico, eso me parecía entonces”…

 ”La miré a los ojos. Parecían aguas profundas que brotaban de un manantial en una umbría silenciosa entre montañas donde no soplaba el viento”…

 Star Crossed Over habla de los amantes que nacieron bajo el signo desdichado de la fatalidad. Amantes desdichados, parece compuesto expresamente para nosotros. Shimamoto se sentó sobre el sofá, Nat King Cole cantaba South of The Border”

 “Cuando apareció el sol sobre la faz de la Tierra, el azul se diluyó pronto en la luz ordinaria… Empezaba un nuevo día. Pero yo no podía imaginar qué me depararía… Por más lejos que fuera, el vacío seguiría siendo el vacío. Aquí es en definitiva adonde he llegado- me dije. Y tendría que acostumbrarme. Y, posiblemente, en el futuro, sería yo quien debería entretejer sueños para alguien”… 

“Qué hay al Oeste del Sol- pregunté… No lo sé, tal vez no haya nada. O tal vez sí. En todo caso, es un lugar distinto al que está al sur de la Frontera- dijo Shimamoto”.

2 may 2012

La loca Guy de Maupassant

Henry René Albert Guy de Maupassant (Dieppe, 5 de agosto de 1850 - París, 6 de julio de 1893) fue un escritor francés, autor principalmente de cuentos.
                                                                 
             
                                                                  LA LOCA

Verán, dijo el señor Mathieu d’Endolin, a mí las becadas1 me recuerdan una siniestra anécdota de la guerra. Ya conocen ustedes mi finca del barrio de Cormeil. Vivía allá en el momento de la llegada de los prusianos. Tenía entonces de vecina a una especie de loca, cuya razón se había extraviado bajo los golpes de la desgracia. Antaño, a la edad de veinticinco años, perdió, en un sólo mes, a su padre, a su marido y a un hijo recién nacido. Cuando la muerte entra una vez en una casa, regresa a ella casi de inmediato, como si conociera la puerta. La pobre joven, fulminada por la pena, cayó en cama, deliró durante seis semanas. Después, una especie de tranquila lasitud sucedió a la crisis violenta, y permaneció sin moverse, comiendo apenas, revolviendo solamente los ojos. Cada vez que intentaban levantarla, gritaba como si la matasen. La dejaron, pues, acostada, y tan solo la sacaban de entre las sábanas para los cuidados de su aseo y para darle la vuelta a los colchones. Una anciana criada permanecía junto a ella, obligándola a beber de vez en cuando o a masticar un poco de carne fiambre. ¿Qué ocurría en aquella alma desesperada? Jamás se supo, pues no volvió a hablar. ¿Pensaba en sus muertos? ¿Desvariaba tristemente, sin un recuerdo concreto? ¿O bien su pensamiento aniquilado permanecía inmóvil como un agua estancada? Durante quince años se quedó así, cerrada e inerte. Llegó la guerra; y, en los primeros días de diciembre, los prusianos entraron en Cormeil. Lo recuerdo como si fuera ayer. Caía una helada de esas que resquebrajan las piedras; yo mismo estaba tumbado en un sillón, inmovilizado por la gota, cuando oí el golpeteo pesado y acompasado de sus pasos. Desde mi ventana, los vi pasar. Era un desfile interminable, todos iguales, con esos movimientos de muñecos que les son peculiares. Después los jefes distribuyeron a sus hombres entre los habitantes. Me tocaron diecisiete. Mi vecina, la loca, tenía doce, entre ellos un comandante, un verdadero soldadote, violento y tosco. Durante los primeros días todo transcurrió normalmente. Al oficial de al lado le habían dicho que la señora estaba enferma, y no se preocupó para nada. Pero pronto aquella mujer a la que nunca veía empezó a irritarlo. Se informó sobre su enfermedad; le respondieron que la anfitriona guardaba cama desde hacía quince años, a consecuencia de una pena muy honda. No lo creyó, sin duda, e imaginó que la pobre loca no se levantaba por orgullo, para no ver a los prusianos y no hablarles, para no rozarse con ellos. Exigió que lo recibiera; lo llevaron a su habitación. Le pidió con un tono brusco: -Zírvace uzted, ceñora, lefantarce y bajar, para que la feamoz. Ella volvió hacia él sus ojos extraviados, sus ojos vacíos, y no respondió. Él prosiguió: -No toleraré maz inzolencias. Ci uzted no ce lefanta por laz buenaz, lla me laz arreglaré para que ce pacee zola. Ella no hizo el menor gesto, siempre inmóvil, como si no lo hubiera visto. Él rabiaba, tomando aquel silencio tranquilo por un signo de supremo desprecio. Y agregó: -Ci no baja mañana... Y después salió. Al día siguiente, la anciana criada, aterrada, quiso vestirla; pero la loca empezó a chillar, debatiéndose. El oficial subió en seguida; y la sirvienta, arrojándose a sus pies, gritó: -No quiere, señor, no quiere. Perdónela; es muy desdichada. El soldado se quedó turbado, sin atreverse, a pesar de su cólera, a hacer que sus hombres la sacaran de la cama. Pero de pronto se echó a reír y dio unas órdenes en alemán. Pronto se vio partir un destacamento que sostenía un colchón, como quien lleva a un herido. En aquella cama que nadie había deshecho, la loca, siempre silenciosa, permanecía tranquila, indiferente a los acontecimientos con tal de que la dejaran acostada. Detrás, un hombre llevaba un paquete de ropas femeninas. Y el oficial pronunció, frotándose las manos: -Lla veremoz ci puede o no festirce zola y dar un paceíto. Luego se vio al cortejo alejarse en dirección al bosque de Imauville. Dos horas después los soldados regresaron solos. Nadie volvió a ver jamás a la loca. ¿Qué habían hecho con ella? ¿A dónde la habían llevado? Nunca se supo. La nieve caía día y noche, sepultando la llanura y los bosques bajo un sudario de espuma helada. Los lobos venían a aullar hasta nuestras puertas. La idea de aquella mujer perdida me obsesionaba, e hice diversas gestiones con la autoridad prusiana, con el fin de conseguir información. A punto estuve de ser fusilado. Volvió la primavera. El ejército de ocupación se alejó. La casa de mi vecina seguía cerrada; una tupida hierba crecía en las avenidas. La anciana criada había muerto durante el invierno. Nadie se ocupaba ya de aquella aventura; sólo yo pensaba en ella sin cesar. ¿Qué habían hecho con aquella mujer? ¿Se habría escapado a través de los bosques? ¿La habrían recogido en alguna parte, y metido en un hospital, al no poder obtener de ella ninguna información? Nada venía a aliviar mis dudas; pero, poco a poco, el tiempo apaciguó la inquietud de mi corazón. Ahora bien, en el otoño siguiente, las becadas pasaron en tropel; y, como mi gota me daba una pequeña tregua, me arrastré hasta el bosque. Ya había matado cuatro o cinco aves de largo pico, cuando derribé una que desapareció en un hoyo lleno de ramas. Me vi obligado a bajar a él para recoger al animal. Lo encontré caído junto a una calavera. Y bruscamente el recuerdo de la loca embistió contra mi pecho como un puñetazo. Otros muchos habían expirado acaso en aquellos bosques durante aquel año siniestro; pero, no sé por qué, estaba seguro, se lo digo, de que había encontrado la cabeza de la infeliz maniática. Y de repente comprendí, lo adiviné todo. La habían abandonado sobre el colchón, en el bosque frío y desierto, y, fiel a su idea fija, ella se había dejado morir bajo el espeso y leve plumón de la nieve sin mover un brazo o una pierna. Después, los lobos la habían devorado. Y los pájaros habían hecho su nido con la lana de su lecho desgarrado. He conservado esa triste osamenta. Y hago votos por que nuestros hijos no vean jamás una guerra. FIN


26 abr 2012

PLANO CREATIVO ALEJANDRO JODOROWSKY

¿Cómo reconocer al buen amigo?

¿Cómo reconocer al buen amigo, si mi forma de amar es ciega y no vivir con el temor a una desilusión de amistad? -Un buen amigo es aquel que siempre que te viene a ver te trae un regalo. (Una buena noticia también es un regalo).